Volvo se mantiene firme en su plan de inversión de 11,000 millones de dólares a cinco años pese a una pérdida en el primer semestre producto de una caída en las ventas en sus principales mercados. La automotriz sueca, controlada por la china Geely, reducirá la producción de su planta en Suecia y restringirá sus contrataciones para detener las pérdidas.